
Tras tres años con este humilde Blog no podía dejarme a un coche como el SEAT 600. Aunque quien me sigue sabe que me gusta crear modelos ó variantes que no sean fáciles de localizar en el amplísimo mercado de coleccionismo de automóviles a 1:43 , el 600 merecía una entrada y una miniatura sólo “por ser vos quien sois” , aunque haya en el mercado infinidad de modelos de 600 disponibles , mejor ó peor realizados. Así que al lío
La gran creación de Dante Giacosa
En la época en que se gestó el 600 la FIAT italiana era un auténtico gigante industrial de los de mayor relevancia en el mundo del automóvil europeo (si no el que más), y había emprendido la reestructuración de modelos de la marca tras los célebres FIAT Topolino y su evolución el Fiat “cinquecento”. Esta reestructuración comprendía la creación de un modelo pequeño, un modelo medio y otro modelo grande ( los FIAT 600, 1100 y 1400 respectivamente). De los tres el último en ver la luz fue nuestro protagonista, que se comenzó a desarrollar en 1951, siendo presentado al público en 1955.

Dante Giacosa fue el ingeniero responsable de desarrollar este modelo. Giacosa fue el padre de la automoción en Europa y uno de los más reputados técnicos de su tiempo (su completísimo libro sobre motores ha sido una referencia en las bibliotecas universitarias), y desarrolló junto a su equipo un coche pequeño en dimensiones pero muy capaz, con una estructura monocasco muy robusta, dos grandes puertas de acceso, cuatro plazas y motor y tracción traseros, que era entonces la solución que se juzgó más compacta y práctica y que era adoptada también por otros fabricantes europeos como Renault con su 4CV ó Volkswagen con su Escarabajo.
Tras su presentación en el Salón de Ginebra en 1955 el coche fue un éxito, y ya entonces los responsables de la SEAT española tenían la firme intención de que se fabricara también aquí.
El 600 español
Entre 1955 y 1956 se adaptaron las líneas existentes en las que se venía fabricando el SEAT 1400 para acoger la fabricación del 600, comenzándose ese mismo año la fabricación y admisión de pedidos, aunque las primeras unidades no salieron hasta primavera de 1957.
La versión fabricada era la segunda serie del FIAT 600, y que se diferenciaba de la primera en tener ventanillas descendentes en lugar de las corredizas del 600 primigenio, distintos pilotos traseros y otros detalles. Pese a que las exigencias de nacionalización de componentes eran férreas en esa época , algunas de las primeras unidades montadas aquí incorporaron accesorios italianos de la primera serie.

A este coche se le llamó SEAT 600 Normal , montando el mismo motor del FIAT original y desarrollando 21 CV con transmisión de cuatro velocidades y velocidad máxima de 95 km/h . Se puede distinguir del resto de 600 en sus característicos pilotos de intermitencia situados sobre las aletas delanteras, las llantas de color amarillo claro ó (en las primeras unidades) los parachoques planos sin bananas.

En cuanto empezó a conocerse la futura llegada del 600 a España la demanda comenzó a dispararse, y esta situación se prolongó bastantes años desde que las primeras unidades comenzaron a salir por las puertas de la Zona Franca. En los primeros años la compañía hubo de limitar las solicitudes y hubo incluso un mercado negro en que el coche se compraba y revendía a un precio superior al de adquisición; adquirir un 600 era muchas veces más una cuestión de “mano” que de dinero, como tantas otras cosas en aquella época.
Cabe decir que aunque era más barato que su equivalente en Renault, el 4CV (70.000 frente a 90.000 ptas) no era en absoluto un coche al alcance de las clases populares pues en esa época el coste de un 600 bien podía ser el de tres a cuatro años de trabajo.


Sin embargo el progresivo aumento del nivel de renta en los 60 y la proliferación de este coche y su dureza lo convirtieron en el rey del mercado de ocasión y ahí sí que era un coche asequible para muchas personas que desde mediados de los 60, durante todos los 70 e incluso los primeros 80 pudieron acceder a tener un coche propio por primera vez gracias al 600 de ocasión.
El 600 D: la mayoría de edad
El SEAT 600 Normal apenas sufrió variaciones en los primeros años de su vida comercial, excepción hecha de un ligero aumento de potencia en 1960 que le sirvió para sobrepasar la entonces importante barrera de los 100 km/h.
En 1963 llegó el SEAT 600 D, el modelo más conocido de 600 con el que alcanzaría la mayoría de edad , que contaba con un aumento de cilindrada de 633 a 767 cm3 y 29 CV, lo que le daba mayor brío y una velocidad de 110 km/h. Externamente se distingue del anterior por incorporar los intermitentes en la parte inferior de los faros, así como otros pilotos de intermitencia y una línea de moldura laterales, además de paragolpes de sección curva.

En el momento en que aparece este 600 D y los años inmediatamente posteriores, los plazos para acceder a este modelo eran de nada menos que un año, cuando el resto de fabricantes nacionales ya realizaba entregas inmediatas de sus vehículos.

El SEAT 600 D apenas varió durante sus años de producción salvo en detalles y pequeñas mejoras , si acaso en 1966 con la incorporación de los asientos del 850 , las llantas de color gris metálico con tapacubos planos en lugar de troncocónicos ó unos biseles de faros delanteros con una pequeña visera.
Los 600 E y L Especial
En 1970, y coincidiendo con el cese de fabricación del FIAT 600 en Italia, se lanzaría en España el modelo 600 E , cuyas únicas diferencias con el D eran la apertura de puertas, que pasaban a ser en sentido contrario a la marcha , ventanillas delanteras con el típico derivabrisas de la marca así como diferente emblema delantero y unos faros y pilotos más grandes que los de la versión precedente.

Estos lanzamientos no venían aparejadas ni mucho menos con una disminución de ventas. El 600 ya era entonces un coche consagrado del que se habían fabricado más de 600.000 unidades y comercialmente hablando seguía manteniendo el tirón con producciones en los años 60 del orden de 60 a 70 mil unidades anuales.
A finales de 1972 y casi en el ocaso de este modelo, apareció el SEAT 600 L Especial, un modelo que contaba con unos pocos caballos más que el E (32 frente a 29 , norma SAE) por mejoras en la compresión, el cruce de válvulas y el colector de escape.

Se distinguía del 600 E por una pequeña rejilla de aireación triangular en el lateral y en el interior por el tablero de instrumentos, volante con antirrobo y acolchado negros, mejoras que no tuvieron equivalente en los FIAT.

Los 600 Descapotable y Comercial
Al margen de otras versiones como el 600 de cuatro puertas denominado SEAT 800 ó las furgonetas con caja SEAT Costa ó Siata Formichetta, el SEAT 600 se ofreció además desde 1958 en techo de lona descapotable y desde 1961 en versión comercial sin asientos traseros y con las lunas laterales traseras ciegas, ambas hasta el fin de su vida comercial.


El 600 descapotable con su techo de lona enrollable era un coche con mucho encanto y en principio estaba más enfocado al mercado lúdico. Sin embargo, adquirir la versión descapotable era un medio muy recurrente de obtener un 600 sobre todo en los primeros años del modelo pues aunque su precio era ligeramente superior, el periodo de espera en obtenerlo era sensiblemente inferior al de techo de chapa.
Naciste príncipe, mueres rey
En Agosto de 1973, y en pleno auge del modelo (porque el 600 se seguía vendiendo a un ritmo sostenido desde el inicio de su fabricación) cesó la producción de este coche, del cual se fabricaron unas 780.000 unidades, vendidas en su mayoría aquí, aunque el 600 también se exportó a bastantes países tanto europeos como hispanoamericanos ó africanos.

La noticia del fin de su producción fue un acontecimiento que causó cierta conmoción en su día, y durante décadas se recordó regularmente en prensa radio y televisión la fecha en que el mítico 600 dejó de fabricarse , consciente como es la sociedad española de la gran importancia que ha tenido este coche en nuestra movilidad para varias generaciones.

Y es que decir que el seiscientos motorizó España no es nada baladí; si peinas canas es seguro que alguien en tu entorno más inmediato ha tenido un seiscientos, y seguramente has viajado alguna vez en uno. El seiscientos permitió que miles de compatriotas que no sabían lo que era viajar en familia pudieran hacerlo más allá de las motocicletas ó el transporte colectivo, ya fuese en desplazamientos cortos de fin de semana ó en travesías de muchas horas cruzando todo el país para ir de vacaciones al pueblo y cargado como un camión.

Aunque se trataba de un coche con auténtico carisma, habiendo protagonizado películas, canciones ó multitud de artículos literarios, estaba técnicamente desfasado en muchos aspectos por lo que dejó de fabricarse para ser sustituido por un compacto todo atrás más ambicioso y moderno como fue el SEAT 133 que no alcanzó ni de lejos la repercusión de su antecesor.
Pero eso es otra historia
El SEAT 600 a escala 1:43
Aunque el 600 es un modelo ampliamente reproducido a todas las escalas incluso en coleccionables específicos del modelo y es muy fácil de encontrar, el que presento aquí a 1:43 es como de costumbre de diseño totalmente original y está fabricado en impresión 3D de resina.
La miniatura reproduce un 600 modelo D de 1969 de color beige claro equipado con baca como era muy habitual para mejorar la exigua capacidad del portamaletas.
En esta ocasión la matrícula y el coche son reales y corresponden a una unidad perteneciente a mi amigo Manuel quien lo recibió de manos de su padre y usa diariamente, manteniéndolo en estado de revista.
Me dijo Inma cuando se lo mostré: … ” Nene, para ser el 600 de Manuel le falta algo” . Y tenía razón, porque no se concibe el 600 de Manuel sin la rueda para hacer rafting en el río Ésera cargada en su baca.
Ahora sí que está completo.


Bibliografía / Webgrafia
El SEAT 600…y España ya no fue la misma. Pablo Gimeno. Ed Dossat, Madrid, 1997
Nuestro Seat. Ramón Roca. Ed. Benzina. Platja d’Aro, 2006
PROXIMAMENTE:
MERCEDES BENZ MB Serie 1 Policial











